Clara Sheinbaum descarta injerencia de EE.UU. en operativo contra líder del CJNG
El operativo que culminó con la muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, *El Mencho*, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), el pasado 22 de febrero, no respondió a presiones del gobierno de Estados Unidos, aseguró la presidenta Claudia Sheinbaum. En un mensaje claro, la mandataria desestimó cualquier especulación sobre un supuesto acuerdo con las autoridades estadounidenses para actuar contra el capo, uno de los más buscados a nivel internacional.
«El objetivo era detenerlo», afirmó Sheinbaum, subrayando que la operación se diseñó con un único fin: capturar al líder criminal. Sin embargo, reconoció que la misión se complicó cuando las fuerzas de seguridad recibieron agresiones por parte de los sicarios del CJNG. «No se hizo de ninguna manera para complacer a otro país, sino como parte de las acciones que el Estado mexicano lleva a cabo para garantizar la seguridad de la población», precisó.
El enfrentamiento, ocurrido en una zona montañosa de Jalisco, dejó un saldo de violencia sin precedentes en los últimos años. Según datos oficiales, 25 elementos de la Guardia Nacional perdieron la vida durante el operativo, mientras que más de 30 integrantes del CJNG también fallecieron en los choques. Las autoridades confirmaron que, tras el fallido intento de captura, el cártel desplegó una ola de represalias en al menos cinco estados del país, incluyendo bloqueos carreteros, quema de vehículos y ataques a gasolineras, comercios y unidades de transporte de carga.
El CJNG, considerado uno de los grupos criminales más poderosos y violentos de México, respondió con una demostración de fuerza que paralizó temporalmente regiones enteras. En ciudades como Guadalajara, Zapopan y Tlaquepaque, los habitantes reportaron escenas de caos: camiones incendiados en avenidas principales, negocios saqueados y retenes improvisados por hombres armados. Las autoridades estatales y federales activaron protocolos de emergencia, desplegando refuerzos militares y policiacos para restablecer el orden.
Aunque el gobierno no ha confirmado oficialmente la muerte de *El Mencho*, fuentes cercanas a la investigación señalan que el capo habría sido abatido durante el operativo, aunque su cuerpo no fue recuperado. Expertos en seguridad advierten que, más allá del golpe simbólico, la ausencia de un cadáver podría generar incertidumbre y alimentar teorías sobre su posible supervivencia, un escenario que el cártel podría aprovechar para mantener su cohesión interna.
La operación contra el líder del CJNG se enmarca en una estrategia más amplia de las autoridades para debilitar a las organizaciones criminales, aunque analistas cuestionan su efectividad a largo plazo. Mientras el gobierno insiste en que se trata de un avance en la lucha contra el narcotráfico, críticos señalan que la violencia desatada tras el operativo refleja la capacidad de respuesta de los grupos delictivos, así como las limitaciones de una estrategia basada en operativos de alto impacto sin un plan integral de reconstrucción social.
Lo cierto es que, más allá de las declaraciones oficiales, el episodio ha dejado al descubierto la fragilidad del control territorial en varias regiones del país. La muerte de *El Mencho*, de confirmarse, representaría un duro golpe para el CJNG, pero también podría desencadenar una lucha interna por el liderazgo, con el riesgo de que la violencia se recrudezca en los próximos meses. Mientras tanto, las comunidades afectadas por los bloqueos y ataques siguen esperando respuestas concretas sobre cómo se garantizará su seguridad en el futuro.